El Fragmento - Adictos a la Escritura del mes de noviembre

 El proyecto de Adictos de este mes consiste en tomar un fragmento (de poesía, relato, canción, etcétera) y escribir a partir de él un texto.
Tome un fragmento del libro de Anne Rice "Armand El Vampiro"
Espero que les guste y se aceptan comentarios y criticas ( ¬_¬)




"¿Cómo es posible, que tanta belleza oculte un corazón duro y lacerado? ¿Por qué le amo, por qué me apoyo, cansado, en su irresistible e indómita fortaleza? ¿Acaso no es el espíritu marchito y fúnebre de un hombre muerto vestido con la ropa de un niño?" 
Armand el vampiro.
Anne Rice

 Eternamente Tuyo


     Escucha como la noche susurra en mi aliento, las luces frías bailan arriba de mi cabeza.  Mira las estrellas deslumbrando y flotando allí arriba, derramando su piel como hojas muertas, pareciendo que el cielo se va a caer… - El humano cerro sus ojos, absorbiendo las luces de su ultimo atardecer - La vida es sólo un instante, solo un rayo de luz en el océano, estrella que se desvanece en el firmamento, cómo prisionera de la negra noche

Lo observé, piel cálida, pequeños rizos oscuros, un rostro agradable.
Lo amaba, su sonrisa iluminó mis noches desde el  primer momento en que lo vi… pensé detenidamente la probabilidad de inmortalizar esta noche, abrazarlo y sentir por siempre el calor de sus brazos, de su dulce mirada.
Pero el tiempo estaba en mi contra, la enfermedad lo consumía rápidamente, dejando frente a mí la mitad del hombre que había conocido.

     Es tiempo  -  exclamé, saliendo de las sombras que me protegían de las últimas gotas de luz.
     Cuando cumplí 12 años mi madre también murió de cáncer. Ese día, ella me sentó en su regazo, estábamos en su silla favorita en el parque –  seco una cristalina lagrima de su mejilla- Ella dijo, “mi niño, debo dejarte ahora, observa las estrellas cuando te duela en el interior, y sigue.  Está bien sentirse mal,  sólo recuerda que nada está hecho para durar… Sé que estás triste, mi niño, esto también pasara”

El cuerpo del humano comenzó a  convulsivar. Sus rodillas chocaron contra el suelo en un sonoro ruido al astillarse, la sangre, que llenaba sus pulmones, brotó por su boca.
     Es tiempo – exclamé – si no lo hago ahora…. morirás
Una lagrima tan cristalina como la luz de la luna rodó de su mejilla mientras desgarraba su delgado cuello.
Adiós amado mío pensé, ya no sentiré el calor de tu cuerpo, la noche teñirá tu recuerdo, serás mío por siempre, juntos y fríos por siempre.
Su sangre estaba enferma, sentía la podredumbre que emanaba de su sabor. Aquella misma que consumía su cuerpo. Aquella que cambió su bello aroma.
Las convulsiones de detuvieron, y yo dejé de beber.
     Bebe ahora y vive, déjame ser tu sol, déjame ser la luz en la noche para ti.
Porque seré la única luz que volverás a ver. Pero con los años y las noches contemplaras luces que ningún mortal a visto, tendrás los años para arrebatar, como un Prometeo, llamas nunca antes contempladas.
Esta noche comienza el viaje, cuando la mañana empiece a brillar, ven a mí dentro de mis sueños, Cruza los océanos de mi mente.
¿Qué estrellas son esas que cantan maravillosas cuando el mundo languidece? Eres mi estrella brillante que vaga, enciendes el cielo, me llevas lejos. Bebe de mi y sé mi guía. Un cristal dentro de mi solitario corazón, enciende mi vida, déjame abrazar tu luz.
Tú eres mi luz.

La noche, y así el tiempo, transcurrieron tan rápidamente como la vida de un mortal.
Allí a lo lejos, las primigenias luces del alba rozaban el suelo. El mar y las oscuras olas que presenciaron en la noche, solo eran un desierto de nieve.
El humano nunca despertó de sus brazos, fríos ambos y juntos al final.
Las primeras luces lamieron el delgado rostro oculto en los brazos de la muerte. Y la muerte lloró a su amado.
Los rojizos cabellos de la vampiro comenzaron a arder, sus ojos se inyectaron de sangre.
Esta noche comenzó su viaje, y el alba los unió por siempre delante del mar. 
La muerte bajó la mirada hacia su amado y en su último esfuerzo exclamó.
          -          La única flor que floreció en mi corazón, se arruga ahora en silencio haciéndome gritar con fuerza, ¿volveré a ver siquiera el parpadeo de tus ojos?  Mi amor se abrió cuando me cortaste, soy una flor marchita en este invierno tardío, por lo menos cuida de mi,  hasta que fallezca con los ojos abiertos.

La muerte besó a su amado mientras el viento se llevaba sus cenizas. Solo el humano quedo allí, envuelto en su batón blanco, su rostro estaba en paz.
El tiempo, hasta entonces detenido, comenzó a avanzar, puede el tiempo frenarse, parecer que un minuto no terminara jamás, pero no hay manera de hacer que el reloj de arena corra hacia atrás 




OOOOH yea!!!! lo logre y me fui!!! Besos goteros (?

12 comentarios:

Dolly Gerasol dijo...

Muy poético!! Me gustó! Saludos :)

Maga de Lioncourt dijo...

Muy bueno como siempre!!
Sé que estabas apurado (en serio, mira aquella película ¬_¬) así que ahora te mando un mail.

Besos, vago!! :-P

Aeren dijo...

Vaya...que bonito y que poetico, hay parrafos preciosos de verdad. Si esto lo has hecho con prisas algun dia te veré publicado! gracias, me encantan los vampiros y los de Anne Rice son mi preferidos. Ambiente gotico, y sensual de primera, felicidades. Un buen manejo del vocabulario. Un placer leerte como siempre ^^
saludos!
pd:cambiaste la plantilla no?

hada fitipaldi dijo...

Me ha gustado mucho, creo que has seguido muy bien el tono del fragmento escogido. Como ya te han dicho, tiene un tono poético muy singular, y el final no es para nada previsible. Está muy bien. Besosss

laura dijo...

por el tono de tu comentario en mi blog y ahora el de tu escrito, casi deduzco que tu estilo ronda las historias de vampiros y la verdad, ésta que escribiste està muy buena

ya pasaré con más tiempo a leer historias anteriores, un saludo

Patricia O. (Patokata) dijo...

Realmente toda una continuación del fragmento que escogiste, un relato muy poético y muy bien escrito!!

Un gusto leerte!!

saludos!!

Déborah F. Muñoz dijo...

adoro las crónicas vampíricas y ese libro en particular. Te ha quedado muy poético

osnolasaga dijo...

Todos los libros de Crónicas vampíricas son emocionantes y ver ese fragmento me ha dado ganas de volvérmelos a leer otra vez.
Ha sido muy romántico y desolador a la vez, la muerte es un mal trago para los que se quedan en vida y más aún cuando no se puede morir nunca.
¡Me ha gustado mucho!
¡Enhorabuena!

000latani000 dijo...

Es muy interesante la perspectiva que le das al abrazo vampiro, distinta al :te convierto para siempre y ser uno porque te quiero" para dar un paso más allá y salvarle de su propia muerte. Me ha gustado ese enfoque. Un saludo!

Selin dijo...

Un final diferente que da tono a la historia. Por cierto, en el título del libro te ha salido "Campiro". Saludos.

Lu... dijo...

Mmmm... Segura que ese fragmento no lo pensaste tu?
La historias es como si naciera de él y mueriera en él. Me encanto, de principio a fin.
Un beso
Lu

Karuna dijo...

Demasiado romanticista ha sido tu historia, Dre!k.

Me encantó la melancolía que plasmas en las palabras de la vampira al perder a su amado, un humano.

No tengo la menor duda de que el fragmento extraído de Armand, el Vampiro de Anne Rice fue una excelente elección para enfocarla en tu relato.

Sin embargo, me recordaste a una escena de la película "Bicentennial Man", protagonizada por Robin Williams.

Saludos Karuna ^^

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